Los consejos de los expertos para franquiciar su negocio

ADEPANoticias

Convertirse en franquicia es una buena estrategia de crecimiento para las pymes, que deben cambiar la organización para prestar servicios y determinar el perfil adecuado de los socios.

Cuando la sexta generación familiar tomó las riendas de la panadería catalana Pannus, decidió que podía extender su negocio convirtiéndose en franquicia. Apostaron por diferenciarse potenciando la elaboración artesana y la calidad de sus productos y en cuatro años han conseguido que se abran más de 40 locales con su marca. Actualmente, todos estos establecimientos dan beneficios y la cadena ya está preparando su salto al mercado internacional.

Como en este caso, son muchas las pymes que apuestan por crecer mediante el sistema de franquicia. Para afrontar este cambio, tienen que haber probado su modelo en el mercado manteniendo dos establecimientos propios durante al menos un año. “También hay que identificar el know how o elementos exclusivos que permiten que la compañía se diferencie respecto a la competencia”, avisa Xavier Vallhonrat, presidente de la Asociación Española de Franquiciadores. Para completar este proceso con éxito es importante realizar una buena planificación y afrontar una serie de cambios en la organización:

  • Adaptar la estructura. “El dueño de la empresa tendrá que cambiar de mentalidad para acostumbrarse a gestionar las diferentes unidades de negocio”, explica Miguel Armijo, responsable de desarrollo de Wash Station, cadena portuguesa de lavanderías que está iniciando su implantación en España. Por tanto, se debe adaptar la organización para que sea capaz de prestar los servicios requeridos por los franquiciados. La recomendación de Armijo es nombrar “un delegado de franquicia” que se encargue del asesoramiento y el contacto diario con los asociados. Además, habrá que destinar personal específico para las tareas administrativas, de formación o márketing. Aunque se puede contratar a gente de fuera para estos puestos, lo mejor es que sean empleados que ya conozcan la compañía. Los trámites legales para constituirse en franquicia son relativamente sencillos, pero conviene adoptar precauciones como registrar la marca y, si es posible, también el método de elaboración de los productos.
  • Selección del franquiciado. El perfil adecuado varía en función del tipo de negocio, pero hay que tener en cuenta tres parámetros: la capacidad financiera, la experiencia profesional y las cualidades personales. Para la cadena de restaurantes Tony Roma`s, “la prioridad es alguien con solvencia para hacer la inversión inicial y que sea también un buen gestor de equipos, pues la plantilla de los establecimientos es de 30 personas”, explica el responsable de la firma, Alfredo Heredia. Para encontrar al profesional que mejor encaje, la empresa debe realizar una búsqueda activa a través de Internet y las principales ferias del sector. Miguel Armijo, de Wash Station, destaca que “es importante que exista una buena sintonía con el franquiciado, que transmita ilusión y ganas de aprender sobre el funcionamiento de la compañía”.
  • Experiencia piloto. Para elegir la mejor ubicación, Vallhonrat aconseja “confiar en el conocimiento del franquiciado sobre las mejores localizaciones en su ciudad”, aunque desde la central habrá que asesorarle y dar el visto bueno a su propuesta definitiva. También habrá que apoyarle en la selección de personal y en el acondicionamiento del local, para que respete los requisitos legales y tenga una imagen similar a la del resto de centros de la marca. La formación debe abarcar todos los aspectos relevantes del negocio: elaboración de los productos, gestión de compras, administración del local… Conviene que un responsable de la central esté en la franquicia durante los primeros días tras la apertura y posteriormente se ofrezca formación continua cada pocos meses. Es habitual que el primer franquiciado sufra los desajustes provocados por la falta de experiencia del negocio, por lo que habrá que ayudarle con las dificultades que encuentre y prestar atención a sus sugerencias, aunque la decisión final debe ser siempre de la central.
  • Plan de crecimiento. Para que franquiciar el negocio sea una actividad rentable normalmente deben transcurrir dos años. El crecimiento tiene que ser progresivo y durante el primer año sólo se debe abrir uno o dos establecimientos en la misma localidad, para simplificar la logística. Conviene que la central sea precavida antes de autorizar la apertura de nuevas franquicias, pues el cierre posterior de alguna que no estuviera bien planificada tendrá efectos negativos sobre toda la marca. Para la expansión, lo más recomendable es seguir el modelo de mancha de aceite, que consiste en abrir franquicias primero en la misma localidad, luego en la región y posteriormente en el resto de España.

Pizzas jugosas y de calidad

La alianza con el restaurante Don Giovanni ha permitido que piccolo Andrea se diferencie de su competencia gracias a que ofrece pizzas de mayor calidad. Tras probar con varios establecimientos propios en Madrid, inició su expansión con una franquicia en Granada. “Queríamos comprobar que el modelo era viable fuera de la capital”, explica el director general de la firma, Emilio Rodríguez. Todos sus franquiciados pasan quince días formándose en la central y, durante la primera semana tras la apertura, están apoyados por un delegado de la marca. “Lo más importante es que aprendan la gestión de compras y la presentación del producto, la pizza debe tener siempre un aspecto jugoso”, indica Rodríguez. La firma también les ayuda en la contratación de personal y a elegir la ubicación, “locales con alquileres bajos pero en calles comerciales”. La organización utiliza un ‘software’ para conocer al detalle los resultados de venta, lo que permite que se puedan diseñar promociones específicas para cada franquicia. “Llevamos poco más de un año y todavía no hemos recuperado la inversión inicial, pero éste es un negocio a medio plazo”, concluye.

Más ventajas que inconvenientes

  1. El modelo de franquicia permite a las empresas crecer de forma más rápida que si optaran por abrir establecimientos propios en distintas localidades. Los costes de contratación de personal y alquiler del local, entre otros, son asumidos
  2. por el franquiciado.
  3. La inversión requerida para montar una franquicia también es menor que si se abrieran locales propios.
  4. El problema es que la gestión se vuelve más compleja, pues hay que adaptar la organización para que sea capaz de prestar los servicios establecidos en el contrato.
  5. El principal inconveniente de este modelo es la pérdida de control sobre los resultados y la imagen de la marca. Aunque la labor de selección, formación y asesoramiento sea perfecta; al final, el éxito depende de la capacidad de los franquiciados para conseguir resultados.

Fuente: www.expansion.com