Por qué algunos emprendedores emigran para crear sus ‘start up’

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La visión global de las ‘start up’ cada vez es más importante para que alcancen el éxito. Los creadores buscan el destino ideal para lanzar su proyecto y a partir de ahí comenzar un proceso de expansión.

La apuesta por el emprendimiento que está realizando el mercado chileno y la detección de una oportunidad en él, hizo que Tirso García no dudara en convertirse en emprendedor en el país andino. En 2015, creó junto con dos socios locales iGerent, una empresa de protección de propiedad industrial. Se trata de un e-commerce que ofrece servicios en inglés, español y francés y que cuenta con empleados en Chile, España y Francia. Su objetivo de facturación de este año es alcanzar los 500.000 dólares. Desde el principio su idea fue crear un negocio global y aunque reconoce la voluntad de España por favorecer el autoempleo, en Chile ha encontrado una administración más avanzada en temas de creación de start up y regulación.

Como García, muchos emprendedores españoles deciden lanzar sus empresas en el extranjero y luego traerlas a España. Pero actualmente más que irse fuera por necesidad, la principal motivación por salir se debe a que han hallado una oportunidad en un país diferente.

Razones
Algunas de las principales razones de crear una empresa fuera es porque “la propuesta del negocio tenga más valor en otro país, que sea el momento óptimo para lanzarla en ese mercado y se pueda acceder al equipo adecuado”, explica Joan Riera, profesor del departamento de Dirección General y Estrategia de Esade. Por su parte, Iñaki Ortega, director de Deusto Business School en Madrid, añade que “durante mucho tiempo las dificultades burocráticas para abrir una empresa en España llevaron a los creadores a usar los hubs de Londres o Estados Unidos. Sin embargo, hoy la motivación se debe al fenómeno born global (nacer global). Da igual la nacionalidad de los fundadores, la forma más coherente de crear una empresa internacional es hacerlo en clústers de innovación como Silicon Valley, Boston, Nueva York, Londres o Berlín”. Pero además de estos destinos punteros, hay otros que están compitiendo por “robar emprendedores y ofrecen una gran cantidad de ventajas respecto a los países tradicionales, un ejemplo claro es Chile”, matiza Riera.

Quienes aprovecharon las facilidades de un país extranjero fueron Hugo Miranda y Jordi Pons. Estos emprendedores crearon Keyandcloud, plataforma de facturación electrónica, en Andorra, “ya que el principado modificó la legislación para abrir la inversión extranjera y se adaptaron las leyes tributarias a la UE para así captar más empresas”, explica Miranda. Tras pilotar el proyecto en 2014 en Andorra, se expandieron a España aprovechando la proximidad. Hoy tienen clientes en Francia, Portugal y casi todos los países iberoamericanos.

Sectores
Los negocios de base tecnológica son los que menos dificultades presentan a la hora de implantarse en distintos países. Así lo están comprobando los hermanos Erik y Paul de Kuyper. Hace tres meses expandieron a España su empresa Gigstarter, plataforma para contratar músicos sin comisión.

Estos emprendedores, que cuentan con orígenes españoles y holandeses, lanzaron en 2015 junto con tres amigos esta compañía en Ámsterdam. “Era un mercado pequeño, abierto a innovaciones y un lugar muy adecuado para probar conceptos nuevos”, reconoce Paul de Kuyper. Una vez alcanzaron un crecimiento estable comenzaron su plan de expansión internacional y empezaron por España, “ya que conocíamos el mercado”. En 2016, su facturación ha rondado los 30.000 euros. “Hemos creado un crowdfunding dentro de nuestro entorno. Esto nos está dando la libertad de invertir tiempo en mercados nuevos. Hasta ahora hemos acumulado 38.000 euros”, añade. Ahora acaban de lanzar su empresa en Bélgica y en su punto de mira también están Alemania, Francia e Italia.

Dónde establecer la empresa
En los últimos años el ecosistema emprendedor español ha vivido una gran evolución. Los creadores que hoy optan por iniciar su actividad fuera es porque “desde el momento en el que diseñan su empresa saben que van tener que usar ventajas competitivas que España no ofrece. Por ejemplo, en atracción de talento STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), ya que para ello han de usar ‘stock options’ que aquí están proscritas”, explica Iñaki Ortega, director de Deusto Business School en Madrid. Así, en un entorno cada vez más global, los creadores buscan el país en el que más le conviene establecerse.
Es el caso de Miguel Quintana, fundador de Mindfulnets, empresa que ofrece programas basados en ‘mindfulness’. Después de estar unos años observando el mercado de Suecia, han decidido registrar allí su empresa. “Es un destino muy receptivo en temas de nuevas metodologías que incrementan el rendimiento de los trabajadores”, explica. Aun así, también tiene el ojo puesto en España “donde contamos con el 40% de los clientes”.
Lo cierto es que existe un efecto ‘boomerang’ entre estos emprendedores, ya que muchos deciden volver a España durante su proceso de expansión. Gonzalo Corrales creó en Miami AGM, que gestiona becas deportivas en escuelas de EEUU. En 2004, se instalaron en España, un proceso para el que invirtieron 10.000 euros. Que se trate del país de origen no significa que la implantación sea más sencilla. Como indica Corrales, hay que conocer las particularidades que se exigen para lanzar un proyecto.

Fuente: www.expansion.com