El futuro de las ‘start up’ dedicadas a compartir coche

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Las nuevas empresas de economía colaborativa, que impulsan el uso compartido de los vehículos, se encuentran en plena fase de crecimiento y han despertado el interés de un gran número de inversores.

Después de vivir en el extranjero Mar Alarcón y su marido fundaron Socialcar en 2010, la primera start up española de economía colaborativa en el ámbito del transporte. Seis años después esta empresa de alquiler de coches entre particulares cuenta con una oferta de 10.000 vehículos disponible en más de 600 poblaciones, y ha conformado una comunidad de más de 100.000 usuarios. Compañías como Socialcar han conseguido asentar sus propuestas basadas en la economía colaborativa, a pesar de los problemas legales y de los recelos que ha causado su forma de operar.

Estas empresas han sabido cubrir las necesidades de una sociedad que está cambiando sus hábitos y España es un buen ejemplo del interés que despiertan las nuevas iniciativas. De hecho, en el último Foro Europeo de la Economía Colaborativa se posicionó a España como uno de los países líderes en este sector y se concluyó que las plataformas europeas obtuvieron en 2015 unos ingresos de 28.000 millones de euros. En el mundo de la automoción se han creado firmas en tres verticales principalmente: plataformas para compartir gastos durante un viaje, alquiler de coches entre particulares y alquiler de vehículos por hora.

“Era necesario un replanteamiento de la movilidad. Se pueden tener en coches en propiedad, pero pensamos que hay que optimizar su uso. Al final es fomentar el pago por aquello que utilizas cuando lo necesitas”, apunta Alarcón. El crecimiento del sector es una tendencia mundial y no han tardado en aparecer start up que ofrecen servicios auxiliares al mundo del transporte. Por ejemplo, WesmartParck ha creado un servicio de parking colaborativo que opera en Madrid y Barcelona. Conecta las plazas de aparcamiento libres de hoteles, empresas, promotores inmobiliarios y vecinos para que sea más sencillo aparcar en la ciudad. También destaca la iniciativa de AeraVan, start up especializada en el alquiler de vehículos de mayor tamaño como furgonetas o caravanas.

Retos
A pesar del nacimiento de nuevas firmas o de la implantación en España de start up internacionales como la francesa Drivy -líder en Europa en el alquiler de coches entre particulares-, aún quedan asuntos por resolver. Según José Luis Zimmerman, presidente de Adigital, se trata de un sector en el que sigue siendo muy difícil emprender, está muy regulado y hay muchas compañías que están intentando operar. “Firmas como Blablacar están en los tribunales por competencia desleal. Los problemas legales generan un clima de inseguridad. Los emprendedores deben analizar su modelo y estudiar el ámbito legal. Aun así es un sector que tiene un gran atractivo y por el que están apostando los inversores”, afirma Zimmerman.

A finales de 2014 Socialcar accedió a una ronda de financiación de 800.000 euros, en la que participaron business angels expertos en movilidad como Vicent Rosso y Pau Serracanta y el fondo Cabiedes&Partners; otra de las firmas que ha experimentado un gran crecimiento, gracias a establecer nuevas alianzas es Amovens. Conocida como el Blablacar español, esta start up ofrece tres soluciones de transporte: viaje en coche compartido, alquiler de coche entre particulares y un renting especializado para particulares pagando una cuota mensual. Cuenta con inversores como Jesper Buch, fundador de Just Eat, y Lennart LajBoschitz, fundador de las tiendas Tiger. Además, en 2015 se fusionó con la firma danesa GoMore, lo que les ha permitido actuar en Europa y diversificar sus actividades. “Éste es un vertical con un gran potencial y ha abierto el apetito de los inversores. Es un sector que evoluciona mes a mes”, opina Mario Carranza, CEO de Amovens.

Agustín de Saralegui, director de comunicación y márketing de Respiro, añade que el próximo paso es conseguir el apoyo de la administración para lograr la consolidación de las start up que nacen. Actualmente, la empresa opera en Madrid, cuenta con una red de más de 100 parkings y su objetivo más inmediato es su expansión nacional. “La penetración del carsharing (alquiler de coches por horas) aún es bajo en comparación con otros países de Europa, pero el sector ya ha superado su etapa de infancia y ahora empieza a estar muy animado”, concluye.

El secreto del éxito de las nuevas plataformas
Una de las razones del éxito de las ‘start up’ de economía colaborativa que ofrecen servicios para compartir coche es que han revolucionado dos sectores: el ámbito de los seguros primero y el de la automoción, después.Así lo afirma Mar Alarcón, cofundadora de Socialcar: “En los inicios lo más difícil fue explicar el servicio a los usuarios. Las compañías aseguradoras también estaban muy alejadas dela economía colaborativa. Hoy esto ha cambiado radicalmente y las compañías ofrecen seguros adaptados a las nuevas plataformas”. La firma cuenta con 14 empleados y sus ingresos proceden, sobre todo, de la comisión por poner en contacto a los propietarios de los vehículos con los particulares que los desean alquilar. Cobran un 20% sobre el importe que fija el dueño del coche. Amovens también ha establecido este modelo, y cobra una comisión del 20% en su servicio de alquiler de coches. Los propietarios de vehículos generan una media de 500 euros al mes alquilando su vehículo en esta plataforma, y el precio medio del alquiler oscila los 30 euros. Ofrecer un servicio más barato que el de las compañías tradicionales ha sido otro de los puntos fuertes de estas empresas. “Compartiendo los recursos, que en nuestro caso son los vehículos, los usuarios pueden acceder a ellos aun coste muy reducido en comparación con la propiedad de un coche”, asegura Agustín de Saralegui, director de comunicación y márketing de Respiro.

Fuente: www.expansion.com